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Diagnóstico del niño disléxico en preescolar

Desde su vida fetal hasta la entrada en la escuela, el niño deberá recorrer un camino psico-sensorial hasta alcanzar la madurez verbal necesaria para comunicarse con su medio ambiente. De los incidentes que surjan en el recorrido dependerá el éxito o el fracaso.

Vamos a recorrer ese camino bajo el ángulo de la escucha y el lenguaje, analizando la forma en que el niño juega con su cuerpo para experimentar y comunicar con su medio familiar y escolar.

RELACION OIDO - LENGUAJE - IMAGEN DEL CUERPO

El niño que entra en comunicación con el mundo, ha de servirse de un material verbal bien estructurado, para lo que el aparato de control audio-vocal (el oído) deberá estar perfectamente adaptado y la dinámica corporal integrada. Analicemos las funciones del oído:

1- Función de carga

El oído es filogenéticamente el primer órgano neuro-sensorial que se pone en acción ya al 4° mes y medio de gestación. Podemos compararlo con una dinamo que transforma las estimulaciones recibidas en energía neuronal, destinada a alimentar el encéfalo. El niño apático, sin energía, que no se integra en su trabajo, es un niño cuyo oído funciona mal sobre el plano de carga cortical. El oído asegura el 60% de energía cortical en relación a los otros órganos sensoriales. Para ello es necesario que pueda captar, analizar y transformar los sonidos correspondientes a la zona donde las células de Corti son más numerosas, es decir, los agudos. En oposi- ción a los graves que están distribuidos sobre la membrana basilar en la zona donde las células de Corti son menores. Estos movilizan el cuerpo a través del vestíbulo y consumen más energía.

2- Equilibrio

Directamente relacionado con el vestíbulo (utrículo, canales semicirculares y sáculo), es la zona más arcaica del oído. Gracias a ésta es posible la movilización del cuerpo, su desplazamiento y localización en el espacio. Todas las raíces anteriores de la médula dependen del nervio vestibular. No hay un solo músculo del cuerpo que escape a este control. Por ello, cuando un niño es torpe, su postura es encorvada, O bien existe una hiperactividad corporal, debemos pensar que su aparato vestibular no controla adecuadamente.

3- Función de escucha

Diferenciamos el concepto pasivo de la audición de la escucha activa.
En ésta intervienen los circuitos más cortos, es cuando la cóclea capta, analiza, selecciona y controla los sonidos que le llegan.

RELACION ENTRE ESCUCHA Y LENGUAJE

Tras largos años de investigación, en 1957 el Dr. Tomatis pudo demostrar en la Academia de Ciencias Médicas de París el paralelismo entre el audiograma de un sujeto y su fonograma.

La voz no contiene más que lo que el oído es capaz de controlar. Toda modificación del esquema auditivo implica una modificación en el gesto vocal. Esta constatación es el origen de las técnicas que utilizamos en la educación psico-sensorial.
Estimulando el oído de un sujeto para condicionarle en la postura de escucha, modificaremos su voz y su lenguaje.

Un estudio embriológico ha permitido descubrir los lazos de unión entre el oído y los órganos fonatorios. Un origen semejante a nivel de ciertos arcos branquiales y la implantación de un mismo reino neuronal, han hecho del aparato auditivo y del conjunto fonatorio un solo y mismo complejo funcional, destinado a procurar al hombre, el medio de comunicar con sus semejantes con la ayuda del lenguaje. Los mismos procesos de control neuronal, actúan a la vez sobre los dos músculos del oído medio (martillo y estribo), sobre los de la cara, cavidad bucal, la lengua y la laringe. Toda la articulación se encuentra directamente unida a la actividad más-menos intensa del aparato auditivo.

Por contra-reacción, podemos decir que la forma de hablar de un individuo, indica su modo de oír o integrar el mundo sonoro. Así, el estudio de la voz y del lenguaje de un niño, puede dar al pedagogo, indicaciones precisas sobre las posibilidades de escucha o no escucha de un alumno. Una voz grave será indicio de un mal análisis de los armónicos elevados y, consecuentemente, de una no energización cortical. Por lo mismo, los problemas de articulación podrán indicar al maestro que el niño presenta distorsiones auditivas a nivel de ciertas bandas pasantes (no saber percibir las siflantes, por ejemplo, indica que la selectividad está bloqueada o que confunda ciertos fonemas próximos entre ellos en la cadena fonética: q-g/ p-b/ t-d/...)

El maestro deberá buscar las razones de esta deficiencia de la escucha y encontrar los medios de remediarla. Es importante que pueda penetrar en el psiquismo infantil, y preguntarse porqué este niño ha bloqueado la comunicación, comportándose como un sordo, porqué otro rechaza entrar en el lenguaje adulto y permanece en su primer lenguaje.

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